CARTA DE MARÍA TOLA

Estimados clientes (presentes y futuros):
En una ocasión vi en televisión un programa sobre la pérdida de población rural en el territorio español. Hablaban de lo típico, del envejecimiento poblacional, el abandono de la agricultura y la escasez de oportunidades. La verdad es que el panorama que se pintaba para los que hemos elegido vivir en una pequeña aldea gallega era bastante deprimente. Para avalar las tesis presentadas, una serie de expertos «expertísimos» exponían sus opiniones, también bastante derrotistas y deprimentes. De toda la suma de datos y opiniones una me hizo hervir la sangre de indignación; un profesor de economía afirmó categóricamente que la única opción de negocio posible en un entorno rural era, palabras textuales, “montar un bar”. La afirmación categórica que hago yo es: ese experto no vive ni desarrolla su trabajo en un entorno rural. Las opciones serán las que queramos que sean y dependerán de la formación y de la convicción que tengamos de que cualquier proyecto empresarial viable es posible si se hace bien.

Es cierto que la población rural envejece y que la falta de inversión en infraestructuras y comunicaciones y los farragosos trámites administrativos no sólo dificultan la creación de proyectos empresariales, si no que desaniman a cualquiera. Pero también es cierto que existen una serie de profesionales de la agricultura y la ganadería y asociados que hacen una labor fundamental. Por eso las personas formadas que decidimos apostar por vivir en zonas rurales tenemos que echar mano de un extra de esfuerzo y creatividad para poner en valor los productos de aquí. Y de eso trata María Tola, de una mujer rural, madre de familia que, contra todas las recomendaciones de sensatez (¿¿vas a montar una conservera??¡¡estás tola!!)apuesta por el lugar que decidió sería su hogar.
Así que, cuando compráis productos María Tola no sólo estáis adquiriendo un producto de máxima calidad, estáis contribuyendo a mantener un entorno, una forma de vivir, nuestra cultura y demostrar que es posible aquello que nos propongamos.

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